lunes, 20 de febrero de 2017

Nuestros cuerpos excedían en laberintos

Nuestros cuerpos excedían en laberintos. Era como estar en todos los lugares al mismo tiempo, vivos y en sueños. Caíamos en el sopor de las paredes, en agujeros secretos. Sin causas de dolor en el pecho esperábamos acostados el resurgir de nuestro aliento. Olía a tarde.