martes, 26 de mayo de 2015

Sabes a encerrado en la borrasca del olvido.


Delante de la mañana con la vida acabada y voz. La voz del silencio. La luz separada. El hecho hecho sueño. El puño cerrado de la fuerza. La boca sin aliento. ¿Y algo más? A tus labios adicto. ¿Qué te has creído? ¿Que he recortado la memoria? Sabes a encerrado; así, a secas, en la borrasca del olvido. Y alguna vez fuiste raíz hueca. Sales de las mariposas negras, del corazón de las hojas, del cuerpo de barro. Sales del ángulo de tu boca, de los árboles negros, del búho de la noche. Sales de la superficie del cielo y de su sombra.