domingo, 3 de agosto de 2014

Esta cara extraña de tus ojos


Esta cara extraña de tus ojos en su sitio donde tus pestañas cuelgan como farolillos, hacen colores hacia ambos lados se dejan caer sobre los labios. Allí lucen
en tu deseo; en tu boca, hay tormenta. Te encontré y esperabas que amanezca para aclarar la voz de las palabras, en mi boca, desesperadas.

Y tengo la calma de nuestro Destino. Calma seca, calma de muerte y de nacimiento. En el fondo de nuestra sangre, allí perdida, se invierte el agua.

Del fuego de tus piernas, de mis manos quemadas, ofrecidas a las llamas de nuestro sueño. Vivir de nieve mordiente como nuestros sentimientos.

Incansable es perdurar en tu boca. En tu boca me rompo antes de coagularme.

En negro
corrió
urdió;
no sé.

algo se arrastraba
un hombre, una mujer
un hecho, movimientos.

La tierra brotaba, empujaba.

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