jueves, 27 de abril de 2017

Se hunde el sudor en el silencio de tu frente

Y se hunde el sudor en el silencio de tu frente. En esta entrada de tu mano vivo aposentado como un mendigo. Es el trance de tu matriz la ternura del mundo. Pasando de orilla a orilla de tu boca de tu mejilla, tomo el lugar de tu sonrisa. Y tu cuello, en tu cuello circula la niebla como el sonido de un tambor de la noche.