domingo, 30 de abril de 2017

De tu lengua, barca

Pasaba la luz por tus ojos. Y el olor por tu cuello. Y circulaba el lugar de tu cuerpo. Ahora, encima de tu vestido, tomo la prueba de tu existencia. Me rompo. Me quebranto. Me hago niebla. Nube tú de las palomas de tus manos. Y el tambor de tu ombligo. Y la vibración de tu sexo. Invisible el ruido de tus entrañas. Me acaricias el placer de amarte, la piel, el sudor, la dureza. De tus labios haces marea. De tu lengua, barca. Pozo, de tu garganta.