viernes, 7 de abril de 2017

Desviábamos la inocencia

Por las tardes en esta tierra me acoges. Me invitas a volver como si fuera hierba. En la claridad de tus besos lleno las dunas de tu cuerpo. Es siesta en tus brazos, tranquila y larga. Desviábamos la inocencia más allá. No había heridas en tus suspiros. Manos abiertas, bocas abiertas, desgarraban los velos de la noche.