viernes, 1 de julio de 2016

Y mis manos rozando tu espalda

Y mis manos rozando tu espalda. Seguro que el mundo ahí se acaba. Esta es la sorpresa del tacto. Tu cabello da la bienvenida a tu nuca. Se despega y se abre. Ofrece a mis labios su corriente. Beso tu cabeza; mis manos besas. Tu respiración calienta mis dedos. Me muerdes. Te muerdo. Te arrimas. Me haces movimientos de caderas. Te respondo. Buscas en mí. Busco en ti. Tu piel ardiente se tambalea. Tus muslos tiemblan. Se alarga el tiempo y nuestras manos. Te digo te amo y no me respondes.