lunes, 11 de julio de 2016

Ese alma amarga y dolorosa que la vida me ha dejado

Tú me calmas el alma. Ese alma amarga y dolorosa que la vida, con su sabor, me ha dejado. Ya te dije que le diste color a mis ilusiones. Me apoyas en mis entusiasmos cuando me ves loco. Sonríes, me besas y me traes a la cordura. Para ti hasta las horas tienen nombre, el aire ritmo y los besos sabor cada vez diferente.