miércoles, 20 de julio de 2016

Agité mi ceguera y el amor se hizo tiempo

Estábamos en las manos de la memoria. Crecíamos allí como dos fuerzas irresistibles. Estábamos tocados por la vida del cuerpo. Y llegó el primer día y soñé. Soñé que nuestro tiempo era ilimitado, que era abierta presencia. Bajo el sol nos hicimos paisaje. También soñé con tus ojos, allí donde la luz escucha. Hicimos nudos como llamamiento. Retuve tu piel y tu palabra. Agité mi ceguera. Salieron ojos nuevos con todas las salidas. Y el amor se hizo tiempo.