jueves, 5 de noviembre de 2015

Yo sí podría seguirte hasta donde no hay pasos

Yo sí podría seguirte hasta donde no hay pasos. Así recorro tu cuerpo hasta donde empiezas; hasta donde tus ojos azules dilatados hacen sombra a la vida. Y miro. Y te miro. Y tomo tus labios con arrebato como una mordida de la muerte. Y me hago ancla en tu recuerdo; y ojos brillantes marineros. Aquí me ves, pues, en los pedazos del agua azul inmensa e incierta.