martes, 17 de noviembre de 2015

Y fuimos grano de la tierra

¡No, dormir no!... por si se despierta la salida de la noche. Ya advierto tus labios, tu nocturno traicionero. Cuando te beso sale un cruce de traiciones, sale un cielo simulado. Esta noche florecen tus secretos. Y yo pongo cara de manos sin memoria. Esta noche es para olvidarla en la sombra: quedará perdida en la oficina de los objetos muertos. Florecen tus manos con sus secretos: piedra oculta bajo la apariencia. Dígame usted! Si fuimos grano de la tierra, ¿cómo es que nuestros cuerpos nos saben a desierto?