miércoles, 10 de diciembre de 2014

A la autora semejante a mis días



A la autora semejante a mis días: aquella que me sacia, me dispensa, me perdona. A ti, amante semejante, ofrecida. Al estilo de tu pecado me viene aparejado el miedo de perderte. Benigna dulzura por mí nombrada. Antiguo me hice en tus huesos y voz que te llama. Me acuerdo, de ti me acuerdo con pena terrestre. En adelante, fiera desnuda, fuente y pago de la vida. Al fin vi arder el fondo de tus ojos, y más allá de las llamas, encontré el sitio del amor eterno.

.                                                                     ****