viernes, 18 de diciembre de 2015

Llevas tu otra cara de la tristeza

En tu cuerpo en mí recogida. Y todos tus privilegios y mi codicia. ¡Sí, codicia de amor y riesgo, vida! Llevas tu otra cara de la tristeza. Llevas la cara de la noche que nadie conoce, ave nocturna, negrura de tus ojos. Llevas tus ojos recogidos ante la espera. Eres el vino del mundo, mi esperanza, mi patria, mi refugio. Y para este aire, y para esta lluvia, te ofrezco mi piel como tierra.