lunes, 9 de abril de 2012

Cuando los desertores marinos vuelven el mar los ahoga

El mar hace olas para esconderse
Su superficie tapa las miradas marinas; por eso el mar es opaco a la luz.
No iba a preparar pasillos y escaleras para que bajáramos con facilidad
a sus profundidades de agua y vida.

Sucede que el mar teme a las fieras que se fugaron de su origen;
esos desertores marinos que prefirieron vivir de aire y tierra.
Cuando los desertores marinos vuelven el mar los ahoga
-será porque no reconoce pluma ni piel seca-
Son ladrones de mar aquellos que huyeron a tierra firme y
por eso las olas les empujan a la tierra como amenaza y como muralla defensiva.

Este es también un aviso para los navegantes:
"No toquen la tierra virgen del mar."

¿Por qué los cuerpos inertes flotan?
Ese es otro invento de mar para evitar que entren
y los expulsa a la orilla porque ya no pertenecen al agua.

Los delfines son inteligentes porque después de fugarse del mar se arrepintieron y volvieron.
Sin argumentos; solo volvieron.

Porque no se puede razonar con gotas de agua,
ni con pensamientos líquidos porque se salen por los orificios.
Y es que el mar tiene mente de niño
e imaginación torpe como agua.

Pero si el mar escribiese un libro,
sería un libro de tormentas.
Un libro cuyos renglones navegarían por olas y cuyas palabras
se cocerían torcidas, a remolinos, a golpes y salpicones.

Por eso me gusta imaginar como si no supiese nada
y me invento las cosas como si nadie existiese para razonar.
Es allí que me encuentro con los secretos más profundamente guardados.
Secretos como los del mar.