sábado, 17 de octubre de 2015

Hay en el amor cosas terribles, como el amor, por ejemplo.

¿Me entiendes? ¿Sabes lo que te digo? Sabes como la lluvia sabe a tierra. Tuve los dedos congelados, las lágrimas secas, y el aire inquieto. Tuve el momento terminal de la sangre, los “a veces pienso”, los ejemplos que no demostraban nada. Tuve las cosas terribles del peligro, las palabras arrojadas, los preocupados tejidos. Hay en el amor cosas terribles, como el amor, por ejemplo.