lunes, 1 de diciembre de 2014

Cortando el pretérito



Por amor anduve pidiendo. En el rigor de tu voz. En el recuerdo encendido. En el oír como un llanto. Requerido, amiga, por todo lo que en ti excede en el vaciarse amoroso. Y después me reconocí en tus gestos. Yo en ellos cautivo. Siendo tú y otro. En el robar recuperado. Turbado oyéndote. Movido y absorto. Cortando el pretérito. Mas luego, te escuché enroscándote como tinta nueva. Tú, papel; yo, daño. Ante mis ojos, atrevida, haciéndome esperanza. Indigno, yo y ciego; ante tus ojos, hecho. Revestido de ruego. Aunque esto de mí mismo lo sabía: tiniebla, luz y huella. Se enciende el paso. Descansa el día. Fugitivo el llanto. Yo acusándome de amarte tanto. Duerme al raso el correr del camino. Se disuelve la hierba. Tu pie la fuente. Me dejé caer como el líquido del tiempo.

.                                                                  ****