lunes, 8 de diciembre de 2014

Duermo al raso de tu mano como hierba que descansa


Duermo al raso de tu mano como hierba que descansa, como triste rayo acusado de la quemadura. Fugitivo duermo como un dolor acusado. Y comencé a correr en llanto. Y fui gusto disuelto. Fui día, fuente, agua corriente como un manto. Me sentía disolverme, tiempo vuelto verdadero, cosa, hombre fuerte. Tu gusto tuve húmedo entre diente y diente. Y digo, y pienso, ... vio. Derretido duermo en tu nombre. Y ayer toda cosa fue verdadera.

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