lunes, 15 de septiembre de 2014

Te amo cuando me llamas por mi nombre


Te amo porque has hecho de mi mano mano, porque me has hecho llorar de un llanto nuevo. Te amo cuando me llamas por mi nombre; cuando me asusto. Y al pensar que un día no estarás, te amo porque tendré que inventar una forma de amarte. Y ya sabes, amor mío, que los espejos no tienen pasado; que la rosa quiere nevar cada vez que veo tus senos, cada vez que se produce un eclipse, cada vez que veo tus parpados entre mis piernas, y tus ojos en mis ojos como un destino.

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