jueves, 6 de octubre de 2016

Cae la sal de mis manos verdes sobre el punto donde se paran las sombras del agua

Cae la sal de mis manos verdes, de este mundo de fantasía. Es un remoto mundo en el fondo de los ojos. Un mundo donde se sacrifican los imposibles. Allí los dientes caen de su equilibrio, producen dolor de caída, y desmayos. Se abre el precipicio de la mente. Se toman los riesgo de los libros. Se emborrona el paisaje interior del refugio. Y sobre un punto se paran las sombras del agua.