miércoles, 4 de junio de 2014

Y cuando desde tu mirada, miro


Detente,
estás muerto,
Ven,
Corre
sobre estos olores nuestros.

Ven, guardado en el buen recuerdo.
En los poros, en la piel,
vengo.
En esta vida sola,
En este ejercicio,
pues,
y fuera,
perdido y ganado,
en tu amor florecido,
entre tus hilos entretejido,
en tu cabello suelto,
en tu nuca, en tu cuello,
en tu prisión, preso.

Y cuando desde tu mirada, miro,
tus pasos
o
tu huella,
tu camino,
al toque abandonado,
en el interior siento.

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