sábado, 31 de marzo de 2012

Una cabeza dentro del pecho y otras cosas raras

Solo sacaba su cabeza del pecho por las mañanas
Luego la volvía a meter entre costilla y espalda
Había verificado que había amanecido
Metía su cabeza en esa oscuridad que solo existe en el pecho
Y observaba, por detrás de los pulmones, la respiración
Téngase de pie quien no tema al equilibrio
Desde ese lugar del pecho, cuando estornudaba se le salían los ojos
Si se le secaban los pulmones los lamía con la lengua suavemente
A veces, veía bajar por el esófago objetos demasiados gruesos
que le rozaban la nariz sin hacerle cosquillas
A pesar de esas y otras incomodidades, mantenía su cabeza entre costilla y espalda.
¡Es un lugar tan silencioso! Húmedo y latido
¡Ah! A propósito de latido. Desde ese lugar vigilaba su corazón
Lo malo eran las digestiones abultadas y pesadas.
Nunca han visto un estómago hinchado por dentro y cabreado. Arde de carácter
Me está diciendo mi cabeza que esto debe ser un cuento chino.
¡Bueno! Tampoco le hago mucho caso a una cabeza que se esconde en el pecho
Tribulaciones de una cabeza que solo salía del pecho por la mañana
¡Vaya usted a saber lo que piensa una cabeza por dentro y sus incomodidades!
Lo malo es cuando hablaba porque salían las palabras como de caverna
¡Pero tenía tanto encanto hablar de voz húmeda y sombría!
El interlocutor tenía que coger oído de mar
Prestar atención a dichos que vienen de mar
Sin dejarse distraer por el ruido de las olas
Y entonces se le entendía bajito y claro
Él se preguntaba cómo sonará la voz por dentro del cuerpo.
No podía oírse a sí mismo porque sus oídos cogían aire de sus pulmones. ¡Claro!
Está comprobado que las cabezas que viven dentro del pecho nunca se vuelven locas.
Está comprobado.Pero es un misterio para los científicos
Será porque ellos siempre van con aires de razón.
O porque no se hicieron esa pregunta.
O, tal vez, porque eso les ocurre a pocas personas
Un día de estos, cuando tenga tiempo, le preguntaré a una de esas cabezas.
A ver qué me dice. Seguro que mi pregunta le parecerá extraña
Seguro que me dirá. ¿Pero qué me pregunta?
Aquí solo se oye latidos de sangre, digestión de ácidos,
recorridos de alimentos y agua, inflamientos respiratorios,
y otros ruidos extraños que aún no conozco. ¡Ah! Y, a veces, crujen huesos.
¡Vaya intereses que tiene esta cabeza!
Intereses de órganos, de mecánica, del funcionamiento perfecto de las cosas del cuerpo. ¡Vaya!
Será una cosa vital para que viva ese tipo de cabezas.
Seguro que será de vital importancia para una cabeza que se vive como cabeza
¡Y yo perdiendo el tiempo todo el día con cosas inútiles!
Ya me lo decía mi abuelita : Hijo. Esas cosas que piensas no sirven para nada
Pero como nunca le hago caso a nadie, no le hice caso tampoco a ella.
¡Y mira que ella era sensata! ¡Así me va con las cosas inútiles!
Bueno dejaré este cuento chino para los chinos porque ellos sí que saben de cuentos.
Aunque yo nunca he leído ninguno suyo