jueves, 13 de julio de 2017

Todas las puertas se tambalean dementes de tu ausencia

Todas las puertas se tambalean dementes de tu ausencia; amantes marchitos de los gritos que no aman. Y el dolor, el dolor viene a las palmas de las manos como cuchillas bien afiladas. Son ya todas las puertas muros invulnerables. Los fragmentos de la vida caen como copos de hielo amenazantes al clavarse en los tejados. Se oyen sus picos golpear como pájaros locos. Tiemblan los muebles de miedo ante el ataque. Y la cama se encoje enrollándose sobre la almohada.