martes, 4 de julio de 2017

Era tarde y describí tu rostro

Era tarde y describí tu rostro. Estabas en ese momento de la hora sangrante. Era tarde y no hubo nadie. Pesa tu rostro sobre el espejo y dolor en las ventanas. Fuiste ruido de lengua indefinida. Puertas cortas sin llamadas. Ejemplos de huidas locas. Se acumulaban las horas sin usar, cerradas e infinitas. Eran rígidas en su cuerpo de infierno. Del otro lado, dolor.