sábado, 10 de septiembre de 2016

Fuiste nocturna y acostumbrada

Y tras la máscara de las cartas ahora vengo. Introduzcamos tu nombre en la ciudad de los sin nombre. Estrechemos los lazos de las calles vencidas. Preparemos las esquinas para los corazones rebeldes. Fuiste nocturna y acostumbrada, fondo de río abierto, y sola ante el amanecer parecías lágrima.