lunes, 19 de septiembre de 2016

El amor introduce en el desorden con sus arcas vencidas

El buen amor introduce en el desorden. Con sus arcas vencidas. Con sus pesares rotos. El buen amor se hace en fugas nocturnas, más allá de las fachadas, en campo abierto. Y era amanecer de plaza e iglesia, de torre blanca y cigüeña, donde tomábamos pasos hacia las promesas. “Te amo. Me amas seguro para siempre. En estos anillos se funden las palabras hechas de amor y futuro. Te amo. Me amas. Y solo la muerte del corazón separará nuestras bocas.”