martes, 25 de marzo de 2014

Baja, prisionera, triste como un vacío, baja



En su aire de ventana
suplicando al tiempo
pasan las estaciones
inestables y sueltas
como silencios a voces
pidiendo entrar en la vida.

Entrégame, amor, ese paso que te trae un día de reposo y sombra.
Mírame como una tela de vida acabada cediendo de alegría a la mañana.
Quizás hoy y ahora,
quizás solo hoy, belleza insoportable, viaje por el desierto del aire y arena suelta.
Baja, prisionera, triste como un vacío, baja.
Seré curva en ti deslizándose como una oscura gracia.

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