jueves, 3 de abril de 2014

No siempre es día, no siempre.


No siempre es día,
no siempre.

Desgraciados sin dolor,
permanecen.

Es una trampa, tus brazos.

Te he visto alimento.
Y no pases.

¿Para qué de luz si no?

La luz devora lo que nos queda para los ojos.
Llena un vacío
y después silencio.

En el grito un silencio.
En el mundo, extravío.

Allí donde estés, silencio.
Y fruto después.

.                                               ****