Duermo al raso de tu mano como hierba que descansa, como triste rayo acusado de la quemadura. Fugitivo duermo como un dolor acusado. Y comencé a correr en llanto. Y fui gusto disuelto. Fui día, fuente, agua corriente como un manto. Me sentía disolverme, tiempo vuelto verdadero, cosa, hombre fuerte. Tu gusto tuve húmedo entre diente y diente. Y digo, y pienso, ... vio. Derretido duermo en tu nombre. Y ayer toda cosa fue verdadera.