Al salir del paso ciego nos encontramos con el amor bendito. Con su espacio como todo remedio. Envueltos en mil conciertos numerosos de música del corazón y cabeza al paso de los inmortales. Al salir del amor se apaga el concierto de las ideas locas, bellas y locas, numerosos agujeros negros de las pasiones. Y si tengo que decirte te amo, es ahora la hora.