En tus manos se hace la lluvia. En tu rostro yo. Nuestra mirada hace pareja. Rehenes del mundo. Nos pensamos dentro del lazo. Nos hacemos un poco «del tiempo». Y a largo plazo sogas somos. Somos soga solitaria de la costumbre. Soga del «futuro angustia y muerte». Le quitamos la voz al tiempo, al día sus sombras, al agua la corriente. Nadie pasa: espera. Dentro de nuestros ojos somos solitarios sentados ante sus puertas. Se abre y se cierra la escena del mundo. Se abre: sombras; se cierra. Todos nuestros deseos son catástrofes, anuncio del fermento. Vamos a bailar sobre la sorpresa del infinito. Espera! Empieza el segundo.