ni retorno
siempre fuera
sale el olvido
No hay nada
Como un remolino florezco en la cuenca de tu mano.
cada nube descansa.
La tierra se ama;
lo sé.
y no es accidente la sombra.
Cada vez se retira más de mí.
un momento y otro después.
un momento en abril para servir al amor.
amor crudo metido a la ligera.
Me he metido en el lado absurdo de tus brazos.
allí donde tengo una palabra picada.
Una violeta me viene al vuelo y es primavera.