Cantar siempre al amor. Colibrí de verano. Vibran tus alas en el temblor del aire. Rehaces tus colores en la paleta de la noche. De desnuda oscuridad y reposo. Contra el muro del fuego. Forma de presentar los pliegues de la noche. Cuántas veces late tu corazón suspendido, patas al aire. Y expulsa la sangre fuera del nido, clara, leve como una pluma, dispersa, sensata, embriagada del éxtasis del más profundo néctar.