Teníamos que vivir en la trama de los nombres. Hasta en el contorno del aire. Hasta en el ritmo de tu boca. Encantabas a la belleza del mundo. Creo que voy a tocarte. Permaneces. Permaneces como la ligera hierba en el mar triste de los pasos. Sabes al encanto de la lluvia, a los nidos de las promesas, horizonte manantial, longevidad del árbol, lago de la memoria, amplia presencia.