En tu lengua. En tu flujo. En tu condición de agua. En tu dolor dudoso. En tus recuerdos negros. En tus treguas. En tus mejillas, usted me hace. Ayer fue nunca; y huele a amor quemado. En tu pena se cumple el «ya sabes». En este aire pesa tu dolor. Y un fuerte recuerdo prostituye la distancia.