podrían soportar si eso bastase para la vida;
pero todas las sustancias se retuercen en mi pecho,
bien formadas, con su fuerza clara,
como una mente retorcida, y su lomo claro.
y si miras bajo el mal que me acucia
solo verás a un perro hambriento
con costillas debajo,
un saco de pulgas
y algo de rabia.