La puerta queda vino para la garganta de la casa
ebriedad del forastero
Era como comer en la mesa de Dios
de invitado pobre
Juan, coge esta materia y haz espíritu
que hoy tenemos invitados
a gente muy exigente
que sea ligera y levite como un claro de luna
de esos que haces por las noches
cuando estás contento
Juan, pon esmero y prisa
Anda, deja el plato en la mesa
no vayan a caer migas
y los de abajo crean que es fiesta