Tiembla el hombre por el temblor de la Tierra. Cuánto horror recorre sus entrañas. Cuanto miedo sube por sus pies. Crujen los huesos del cráneo; las cúpulas crujen. Las camas se desplazan; y en sus sueños los hombres el peligro desconocen. Cruje la Tierra por las noches y por la mañana tiembla.