No es hora de celos donde se acaba el mundo. Pues trina el amor en su galaxia, sus dedos, sus ojos espirales, la múltiple luz ilumina el vacío noche. Todo entramado en magia parece tiempo indefinido nuestras dimensiones paralelas se anudan multicolores, adorables, avenidas, cruces, puntos de encuentros, mi calle, tu calle, de sentimientos, del brazo, mano con mano, recorremos, paseando, a veces, replegados, como gigantes.