Eco de sal. Entre locura y alimento. Compartida ausencia. Cadena absorbida por el flujo de la vida. Dos ecos tallados en nuestros abismos. De la vida, de la muerte, de nuestros viajes. Fuera de la distancia. Su funesta locura que nos separa. Sus ondas fermentadas de recuerdos. Retos del mirar. Se parecen a funestos bosques mágicos contra la mirada.