El milagro de tu mirada. Infatigable, plena de recuerdos, me desborda, me encarna. Que no pase nadie sin que la vea, imperativa, orgullosa, anunciando el tiempo por venir, ave blanca que surca el cielo, anunciando la llegada de tus manos. Misterioso amor que te tuve, sin rumbo convencido aún en la victoria.