Late la ida como ruinas solitarias indefensas. Camina sobre espalda caída, vida de antiguo horizonte. Son entonces los recuerdos una tarde, sin ton ni son, así, descuidados, desprovistos y solos. Es ya viejo caminar aquel que hicimos más allá de la esperanza, del trino de los pájaros y de la sinrazón de las hojas secas.