Amor a ti como milagro Y no iba a bailar en esta tarde sangrienta miércoles, febrero 12, 2014 Y no iba a bailar en esta tarde sangrienta ahora al son de los golpes, con la precisión de los puños como víctima propiciatoria del baile de su deseo. Era una tarde sangrienta. Al baile de las cuchillas. En los golpes de acero los pensamientos se derraman. En algún momento hubo nadie describiendo el dolor de ese cuerpo martirizado. Se cerraron los espejos. La habitación muda gritaba. Una manta ensangrentada chorreaba. Y hubo, de derrumbe, un grito ciego de esperanza. . ****